Desde que se instauró la democracia en España después del franquismo, ningún partido político ha sido tan atacado, vilipendiado, intentado su desprestigio, odiado visceralmente, insultado o perseguido judicialmente como PODEMOS. Desde los partidos de la derecha, como desde la izquierda. La prensa nacional se ha cebado en acusaciones, que siempre han resultado falsas, con titulares “escandalosos” o simplemente despreciativos. Parece haber un acuerdo subterráneo para sembrar todo tipo de dudas, e incluso animadversión, contra esta formación surgida apenas hace cuatro años de los movimientos sociales y reivindicativos del 15M y las Marchas de la Dignidad. Tanto es así que a veces es imposible dialogar con algunas personas sin que suelten ideas tan inconexas como: Venezuela, populistas o demagogos, sin más razonamientos.

Por más que me esfuerzo no logro entender posiciones tan viscerales contra PODEMOS sin razones de peso. Tenemos un partido que gobierna en España que ha sido declarado en sede judicial como “organización criminal”, y lo reiteran miembros de la UDEF en sede parlamentaria. ¿Se ha manifestado la prensa y los medios pidiendo la dimisión en bloque del gobierno? ¿Se han puesto de acuerdo todos los partidos de la oposición en una moción de censura al gobierno? ¿Ha pasado algo? ¿Algún titular escandaloso? NO.

El primer partido de la oposición, PSOE, ha hecho dimitir a su Secretario Federal al más puro estilo de traición romano, ha pasado por unas primarias fratricidas con descalificativos feroces entre dos de los candidatos, el “reconocimiento” televisivo de Pedro Sánchez de que le dimitieron y le amenazaron para que no pactara con PODEMOS y sí, con CIUDADANOS. Que una vez elegido, sigue sin pactar con PODEMOS para echar a M. Rajoy, siguiendo las directrices de los mismos que le dimitieron, traicionando a los que le votaron. ¿Escándalo? NO.

No quiero recordar los titulares de “ruptura, enfrentamiento, separación”, etc., etc., etc., sobre el Congreso de PODEMOS en el que se debatieron en buena lid las distintas posiciones sobre un mismo objetivo y en el que no hubo más que un grito: UNIDAD. ¿Alguien ha alabado el impecable desarrollo democrático de discrepancias en un partido al estilo más puro de democracia? ¿Se ha roto el partido? NO.

CIUDADANOS, cuarta fuerza política en el Congreso, en cambio, ha sufrido bajas masivas de afiliaciones en distintos territorios, ha dicho que no pactaría nunca con el PP antes de las elecciones y está avalando al PP en la Comunidad de Madrid (Púnica, Lezo, Gürtel, Canal Isabel II, etc.) y en el Congreso de los Diputados vota junto al PP contra la memoria histórica, la revalorización de las pensiones, la finalización de la brecha salarial entre hombres y mujeres, bloquea propuesta de leyes para proteger la pobreza energética, etc., etc., etc. ¿Ha habido titulares recalcando estas actuaciones? NO.

Podría seguir exponiendo casos que salen todos los días en los periódicos desde Galicia a Valencia, pasando por Andalucía, pero para parte de la opinión pública PODEMOS es el demonio. Un partido que donde tiene algún tipo de influencia en el gobierno de las comunidades o gobierna en Ayuntamientos importantes ha demostrado, fundamentalmente, algo que en este país no se premia: HONRADEZ. Se puede estar más o menos de acuerdo con las decisiones o los proyectos, pero de ahí al odio …

Todo esto me hace pensar: ¿por qué se ataca sin descanso a PODEMOS desde los poderes establecidos? ¿Quién o quienes están tan interesados en que nada cambie, de verdad, aunque cambie el color del partido que gobierne? ¿Por qué hay quien está tan preocupado para que PODEMOS no gobierne? ¿Por qué se procura crispar y dividir a este país como “hooligans” de equipos contrarios volviendo a promover la “dos Españas”, que cantaba el poeta, desacreditando la postura de conciliación de PODEMOS, como si eso no fuera precisamente la muestra de amor hacia un país y de ejercicio democrático, sino todo lo contrario? Exaltación, exacerbación, enaltecimiento, instigación, … ¡Uf! Demasiado sospechoso todo.

Algo huele a quemado, y es que a algunos les quema que las propuestas de transparencia de las instituciones, garantías sociales, desaparición de privilegios de ciertas élites, puertas giratorias, menos sueldos + indemnizaciones + dietas, salario mínimo más elevado, pensiones y salarios dignos, energías renovables y ecológicas contra la pobreza energética, separación iglesia – estado, emergencia habitacional contra los desahucios, garantización de la sanidad y la educación pública, contra los abusos bancarios, por el respeto de los derechos humanos y animales, por la libertad de expresión y contra el fascismo, del uso del referéndum como método de consulta democrática y constitucional de asuntos importantes para la población, etc… Vamos, lo que para mí sería un desarrollo democrático normal, actual y europeo, para otros es pura letanía satánica.

Pues creo que no son ángeles, porque son tan humanos como el resto de la gente corriente, pero que no son los demonios que algunas personas quieren hacer ver, eso, de eso estoy absolutamente seguro. Y respecto a las preguntas y planteamientos expuestos, pues piénsenlo detenidamente y encuentren una respuesta razonada y argumentada antes de pronunciar: Venezuela, populistas, demagogos, … Piensen verdaderamente en qué país quieren vivir y cómo quieren vivir, y luego sean honrados con sus propias respuestas.

Manuel Comesaña Romero, 3 de abril de 2018